Julia de Burgos
"Canción de mi pena dormida"
Con los ojos cerrados
amplia de voces íntimas
me detengo en el siglo de mi pena dormida.
La contemplo en su sueño...
Duerme su noche triste
despegada del suelo donde arranca mi vida.
Ya no turba la mansa carrera de mi alma
ni me sube hasta el rostro el dolor de pupilas.
Encerrada en su forma,
ya no proyecta el filo sensible de sus dedos
tumbándome alegrías,
en la armonía perfecta de mi canción erguida.
Ya no me parte el tiempo...
Duerme su noche triste
desde que tú te anclaste en la luz de mis rimas.
Recuerdo que las horas se rodaban en blanco
sobre mi pena viva,
cuando corría tu sombra por entre extrañas sombras,
adueñado de risas.
Mi emoción esperaba....
Pero tuve momentos de locura suicida.
Un agitado viento de esperanza
parece que me anuncia tu regreso.
Entre el fuego de luna que me invade
alejando crepúsculos te siento.
Estás aquí. Conmigo.
Por mi sueño.
¡A dormir se van ahora mis lágrimas
por donde tú cruzaste entre mi verso!
(Fragmento)
A los senos de nuestra saqueada tierra
quieren extirpar, dadores de transparente leche…
sangre de tierra, alimentos de ríos…peores que fieras
buscan el oro, sin importar que el país se seque.
El metal diabólico, causante de guerras
es para grupitos, mejor que el suero vital del suelo.
No es verdad que el oro vale de agua un gotero…
Amemos con frecuencia las lágrimas del cielo…
No aceptemos la extinción de ríos y riberas
Con tantos millones!...y son ricos en miserias
pues no han entendido esas explotadoras mineras
que los crímenes hechos al cuerpo de la naturaleza
no curan las heridas multiplicando sus riquezas.
Hemos de ponderar la preocupación ecologista de este inquieto dirigente barrial, que perfectamente identificado con los recursos naturales de su ambiente geopolítico, aspira a concienciar a sus congéneres en la delicada misión que el mismo devenir ha puesto en la responsabilidad del hombre, para que éste, en vez de asumir el paradigma, se desvíe en la categoricidad del compromiso moral que le encadena a su destino histórico, agravando con desenfado lo que ha debido resguardar, expandir y emular en la digna trayectoria de vida compartida con todos los seres y hermanos del planeta.
Valga el esfuerzo ambientalista que plantea el poeta Núñez, pero es preciso que se entienda y que llegue al convencimiento de todo ser con aspiraciones de ejemplificación en el digno y noble oficio de escribir, máximamente si ha de dedicarse a la poesía, que para ello debe pensarse en realizar un trabajo que a través de la construcción de su discurso, asuma una potencialidad tan inequívoca que sus ideas y expresiones perduren más allá de la temporalidad de quienes escuchen y que se pueda, interpretando a Lenin: "que la poesía surja y se haga eterna, al levantarse de sus propias cenizas".
Muere Miguel Delibes, maestro de la narrativa del siglo XX y sabio del alma castellana
Publicado por Julián Morillo
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Por ello toda guerra es una perversión y una catástrofe en donde el hombre se mutila o se niega emocional y racionalmente para hundirse en su estado salvaje y auto-devorarse y luego registrarla (la guerra) como hazaña épica en los libros de historia. En ese exorcismo-holocausto nos hemos debatido históricamente.
Y no es mentira, toda guerra (o dictadura) cuando termina se empecina en borrarlo todo. Nadie quiere fantasmas que les persigan ni que les hagan muecas (ese, probablemente, es el trauma que purga a la hija y a la nieta del sátrapa Trujillo). El mismo Günter Grass, artista y escultor de postguerra sintetiza esa lógica desde otra perspectiva (la de la reconstrucción material histórica-arquitectónica): “Mas bien, había que eliminar los daños feos y persistentes de la guerra dentro de los parques municipales y, por consiguiente, en el Holfgarten”. O más descriptivo aún:
“Allí, donde figuras de arenisca habían sido decapitadas por la metralla o convertidas en inválidos mancos, aquí había que renovar la cabeza ausente de la diosa Diana, allá una cabeza de Medusa que faltaba, según modelos fotográficos o de yeso. Miembros perdidos y cabecitas de ángel partidos en dos necesitaban ser completados...”.
Pero..., ¿cómo reconstruir las vidas, los sueños y las esperanzas hechas trizas por la guerra? Eso no se recupera ni se cura. Eso sencillamente es el sello de cualquiera guerra o dictadura. Como también, este otro sello: “La delación era entonces corriente. Una indicación anónima bastaba. En aquellos años, alumnos de instituto fervorosamente creyentes habían enviado con harta frecuencia a sus profesores...”. Aquí Hitler, Trujillo y el Fascismo se pusieron de acuerdo. Porque, ¿cuántos no corrieron la misma suerte en nuestro país?
Finalmente, Günter Grass del horror y final de la guerra evoca esta imagen: “De esa época sólo ha quedado una foto. Representa a un joven, subido a una estructura de tubo de acero, que mira al mundo como si lo abarcara con la vista. Para identificarse profesionalmente, el zurdo sostiene como es debido el mazo de madera de los tallistas y en la otra mano el puntero”. Sin duda alguna, esa imagen de Grass es la de un joven artista que ha dejado, con el paso del tiempo, su impronta en la literatura universal. Pero la que la hija del dictador Trujillo (Angelita), nos quiere vender es la de un ángel (como padre y ciudadano) que no aparece ni en la historia ni en la mente mas retorcida. Y no hay forma ni libro que lo pueda negar: Trujillo fue un vulgar y siniestro asesino. Y esa es la única y fiel imagen que aflora cada vez que familiares y secuaces quieren reivindicarlo ante el país y las jóvenes generaciones. Por ello -y para el dictador Trujillo-, ¡El infierno será siempre su hoguera!
Publicado por
Julián Pérez Porto
En el marco de la presentación de un poemario titulado “Anónimo viajero”, su autor, el español Octavio Fernández, aseguró que, por su formación como pediatra y su actividad literaria, le gustaría reemplazar los medicamentos que prescribía cuando ejercía la medicina por recetas de poesía. 
Si bien este hombre que comenzó a desarrollar su faceta poética tiempo después de haberse jubilado reconoce que, en la actualidad, cada vez se lee menos poesía porque “muy poca gente renuncia a una novela de éxito para leer poesía”, Fernández no baja los brazos y confía en que esta tendencia se revierta. Según su opinión, ese tipo de textos resultan muy útiles “para vivir, desde el punto de vista humano; para crecer, desde el punto de vista intelectual y para gozar, desde el punto de vista estético”, tal como reproducen desde ADN.es.
Para él, sus creaciones poéticas son como “un viaje interior” que no sólo le permite conocerse a sí mismo, sino que también le brinda la posibilidad de identificar las relaciones que mantiene con el “macrocosmos” que lo rodea. De acuerdo a su parecer, el mundo podría llegar a funcionar sin poesía, pero ya “no sería lo mismo”.
¿Ustedes qué opinan sobre estas curiosas reflexiones de Octavio Fernández? ¿Coinciden con la visión de este autor que decidió expresarse a través de la poesía, un género al que él le adjudica poderes curativos? ¿Creen que sería importante que este género se fomentara desde temprana edad? ¿Cuáles consideran que serían las ventajas de consumir textos poéticos desde la infancia?